as estafas digitales continúan en aumento en Las Tunas, donde varias personas han denunciado pérdidas económicas tras caer en engaños a través de redes sociales, transferencias electrónicas y plataformas digitales.
Según reportes recientes, el fenómeno ha crecido en medio del aumento del uso de pagos electrónicos, transferencias móviles y comercio informal en internet, lo que ha facilitado la acción de estafadores que aprovechan la necesidad económica de la población.
Varios afectados han compartido sus testimonios, explicando que fueron engañados mediante supuestas ventas de productos, cambios de divisas o solicitudes urgentes de dinero.
En muchos casos, los estafadores utilizan perfiles falsos, suplantación de identidad o mensajes que aparentan provenir de familiares o conocidos, lo que aumenta la confianza de las víctimas.
Algunos denunciantes señalaron que, después de realizar las transferencias, los estafadores desaparecen, bloquean contactos o eliminan perfiles, lo que dificulta recuperar el dinero perdido.
El incremento de este tipo de delitos no solo afecta a Las Tunas, sino que se ha extendido a diferentes provincias del país, impulsado por la digitalización acelerada y la escasez económica.
Las estafas suelen estar vinculadas a:
- Venta falsa de productos
- Cambios de divisas fraudulentos
- Transferencias engañosas
- Suplantación de identidad
- Ofertas laborales falsas
Este tipo de delitos se caracteriza por su rapidez y dificultad para rastrear a los responsables.
Algunas víctimas indicaron que el proceso de denuncia resulta complejo y que, en muchos casos, la recuperación del dinero es prácticamente imposible una vez realizada la transferencia.
Especialistas señalan que, debido a que muchas transacciones se realizan voluntariamente bajo engaño, la solución principal se centra en la prevención y la educación digital.
El aumento de las estafas digitales ha generado preocupación entre los residentes de Las Tunas, quienes advierten sobre la creciente inseguridad en las transacciones online.
Muchos usuarios han comenzado a alertar en redes sociales sobre perfiles sospechosos y nuevas modalidades de fraude, con el objetivo de evitar que más personas caigan en estos engaños.
El incremento de estos delitos refleja una tendencia creciente en Cuba, donde la digitalización avanza más rápido que los mecanismos de protección, dejando a muchos ciudadanos vulnerables ante las estafas digitales.


