El tribunal provincial de Las Tunas condenó a cinco trabajadores de la Empresa Mayorista de Alimentos a penas de entre 11 y 13 años de prisión por el delito de malversación, tras apropiarse de productos básicos como arroz, azúcar, chícharos y frijoles destinados a la canasta familiar normada y al consumo social, que luego vendieron en el mercado informal.
El juicio, catalogado por las autoridades como “oral, público y ejemplarizante”, se basó en la acusación correspondiente a la causa 237 de 2025, en la que se determinó la responsabilidad penal de los acusados según el Artículo 297 del Código Penal cubano.
Las autoridades estiman que el desvío de estos alimentos afectó a más de 50 000 núcleos familiares en la provincia y causó un perjuicio económico al presupuesto estatal de 623 088 pesos.
Además de las penas de privación de libertad, el tribunal impuso sanciones accesorias como la suspensión de derechos públicos, la prohibición de ejercer profesión o cargo, y la prohibición de salir del país, así como la correspondiente responsabilidad civil por los daños causados.
Este caso se enmarca en un contexto de escasez prolongada de productos básicos en Cuba, que ha multiplicado los desvíos y la reventa en el mercado informal, así como un creciente malestar social por las dificultades para acceder a alimentos esenciales fuera de la libreta de abastecimiento.


