El cine cubano está de luto tras el fallecimiento de Eduardo Palmer, reconocido realizador, productor y documentalista cuya obra se convirtió en un testimonio de la historia reciente de Cuba.
Palmer dedicó su vida a documentar acontecimientos que marcaron la memoria del país, utilizando la cámara como herramienta para narrar realidades que, en muchos casos, fueron silenciadas. Su trabajo dejó una huella profunda en la cinematografía cubana y en el archivo audiovisual del exilio.
A lo largo de su carrera, Eduardo Palmer desarrolló una filmografía centrada en la memoria histórica y social de Cuba. Entre sus obras más destacadas se encuentran:
- Cuba, satélite 13
- Manto Negro
- A solo 90 millas
- Planeta Tres
Estos trabajos no solo documentaron acontecimientos históricos, sino también las experiencias, heridas y realidades que han marcado a la nación cubana durante décadas.
El cineasta fue considerado un testigo comprometido de su tiempo, con una mirada enfocada en preservar la verdad y dejar constancia de los hechos a través del lenguaje audiovisual.
Según el cineasta Lilo Vilaplana, quien compartió la noticia, pocos días antes del fallecimiento se había grabado la última entrevista de Palmer para el canal Vilaplana Films, sin imaginar que se convertiría en su despedida.
Ese encuentro hoy adquiere un significado especial, transformándose en el último testimonio del pensamiento y la pasión del realizador cubano por el cine y la memoria histórica.
El fallecimiento de Eduardo Palmer representa una pérdida significativa para la cultura cubana y para quienes valoran el cine documental como herramienta de memoria y verdad.
Su obra continuará como legado audiovisual y testimonio histórico, recordando la importancia de documentar la realidad y preservar la memoria de una nación.
Familiares, colegas y seguidores han expresado sus condolencias, destacando su valentía, compromiso y dedicación al cine y a la historia de Cuba.


