Cuba habría solicitado al Vaticano intervenir ante Estados Unidos para aliviar el embargo petrolero que agrava la crisis energética en la isla y aumenta el riesgo de inestabilidad social.
Según reportes divulgados por medios internacionales como The Washington Post y recogidos por Reuters, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla habría realizado esta petición durante un encuentro en Roma con el papa León XIV hace aproximadamente tres semanas.
De acuerdo con el reporte, el funcionario cubano también habría invitado al sumo pontífice a visitar Cuba, en un gesto diplomático que acompañaría la solicitud de “ayuda urgente” frente al impacto de las sanciones estadounidenses.
La solicitud surge en medio de una profunda crisis energética en la isla, marcada por apagones frecuentes, escasez de combustible y deterioro de la infraestructura eléctrica, que han generado creciente malestar entre la población.
Además, recientemente se conoció que La Habana habría iniciado conversaciones con funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos, tras semanas de negaciones oficiales.
Durante este proceso también circularon versiones que apuntaban a que la administración del presidente Donald Trump estaría considerando la salida del poder de Miguel Díaz-Canel como una de las condiciones para continuar negociaciones.
Estas informaciones fueron posteriormente desmentidas por el secretario de Estado Marco Rubio, quien señaló que el cambio en Cuba debe ser tanto económico como político.
El funcionario también vinculó la crisis actual incluyendo apagones y escasez de combustible— con el modelo económico vigente y la falta de reformas estructurales en la isla.
El Vaticano confirmó recientemente su papel activo en promover el diálogo entre Cuba y Estados Unidos. El cardenal Pietro Parolin explicó que la Santa Sede ha facilitado conversaciones entre funcionarios de ambos países.
Asimismo, el diplomático estadounidense Mike Hammer se reunió en Roma con el arzobispo Paul Richard Gallagher para discutir la situación en Cuba y el papel de la Iglesia en el país.
No es la primera vez que el Vaticano actúa como mediador. La Santa Sede desempeñó un papel clave en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en 2014.
Mientras tanto, la crisis energética continúa agravándose, con limitaciones en el transporte, interrupciones en servicios básicos y un aumento del descontento social en la isla.
Analistas consideran que la posible mediación del Vaticano podría abrir una vía diplomática para aliviar la situación, aunque hasta el momento no se han confirmado resultados concretos.
La situación sigue evolucionando mientras Cuba busca alternativas para enfrentar la escasez de combustible y la creciente presión económica.


