El gobierno de Cuba confirmó el cierre total de su embajada en Ecuador tras la expulsión de todo su personal diplomático por parte de las autoridades ecuatorianas, en medio de una creciente tensión entre ambos países.

La decisión fue anunciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, que informó que la sede diplomática ubicada en Quito dejó oficialmente de operar como embajada a partir de las 10:00 de la mañana del 6 de marzo de 2026. Con esta medida, La Habana formalizó la retirada completa de su representación diplomática en territorio ecuatoriano.
El cierre ocurre pocos días después de que el gobierno del presidente ecuatoriano Daniel Noboa declarara persona non grata al embajador cubano Basilio Antonio Gutiérrez y a todos los miembros de la misión diplomática, consular y administrativa de la isla en el país sudamericano. Las autoridades ecuatorianas otorgaron un plazo de 48 horas para que los diplomáticos abandonaran el país.
Tras la expulsión colectiva del personal diplomático, el gobierno cubano consideró que resultaba imposible mantener cualquier tipo de representación oficial en Ecuador. Como parte del proceso de cierre, también se retiraron todos los símbolos oficiales y atributos que identificaban el edificio como sede diplomática de Cuba.
La Cancillería cubana calificó la decisión ecuatoriana como una medida “arbitraria, injustificada y hostil”, señalando que daña las relaciones históricas de cooperación entre ambos países. Por su parte, el gobierno de Ecuador justificó la expulsión amparándose en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que permite declarar persona non grata a miembros de misiones diplomáticas sin necesidad de explicar los motivos.
El conflicto diplomático también incluyó la retirada del embajador ecuatoriano en La Habana, lo que elevó la tensión entre ambos gobiernos y dejó las relaciones bilaterales en uno de sus momentos más delicados en décadas.
La salida del personal diplomático cubano se produjo mientras vencía el plazo de 48 horas establecido por Quito. Imágenes difundidas por medios locales mostraron a funcionarios de la embajada retirando la bandera cubana y abandonando el edificio que durante años funcionó como sede diplomática en la capital ecuatoriana.
Analistas consideran que esta crisis diplomática podría tener implicaciones políticas y regionales, ya que se produce en un contexto de tensiones internacionales y cambios en las alianzas de varios gobiernos latinoamericanos.

