El gobierno de Cuba anunció un cambio drástico en la forma en que se distribuye la canasta familiar normada en las bodegas, vigente desde los años 1960, que entrará en vigor a partir de abril de 2026 según autoridades del Ministerio de Comercio Interior.
A diferencia del esquema anterior, donde los productos básicos llegaban a precios subsidiados directamente en las bodegas, la nueva estrategia transferirá los subsidios a las personas, mientras que algunos alimentos y bienes serán vendidos sin subsidio a precios diferenciados.
El cambio permitirá un sistema mixto donde coexistirán productos normados con subsidio y otros liberados sin subsidio, aunque la implementación será un reto logístico que requerirá que cada territorio incremente su producción local para satisfacer la demanda de la población.
Entre los puntos clave de la reforma está la exigencia de que los municipios generen su propio abastecimiento de productos como la leche; por ejemplo, solo se distribuirá leche si el territorio la produce.
La medida forma parte de un paquete de ajustes referido por la dirección del país para enfrentar la escasez crónica de combustible y los retos logísticos en la distribución de alimentos, y ha recibido críticas de expertos que advierten que podría complicar la vida diaria de los cubanos sin resolver los problemas estructurales.


