La Iglesia Católica en Cuba está de luto tras el fallecimiento de monseñor Silvano Pedroso Montalvo, obispo de la diócesis de Guantánamo-Baracoa y una de las figuras religiosas más reconocidas del país. Su muerte ha generado numerosas muestras de pesar entre fieles, sacerdotes y comunidades católicas dentro y fuera de la Isla.
La noticia llega pocos días después de que la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba informara que el religioso atravesaba un delicado estado de salud tras ser diagnosticado con una enfermedad oncológica durante una estancia médica en Roma.
Silvano Pedroso Montalvo nació el 25 de abril de 1953 en la ciudad de Cárdenas, provincia de Matanzas. Antes de ingresar al seminario estudió Geografía en la Universidad de La Habana y posteriormente inició su formación sacerdotal en el Seminario Mayor San Carlos y San Ambrosio.
Fue ordenado sacerdote en junio de 1995 y desarrolló una amplia labor pastoral en varias parroquias de la Arquidiócesis de La Habana. A lo largo de los años ocupó importantes responsabilidades dentro de la Iglesia cubana.
En marzo de 2018 fue nombrado obispo de Guantánamo-Baracoa por el papa Francisco, convirtiéndose en el primer obispo afrodescendiente de la historia de Cuba. Meses después asumió oficialmente la dirección de la diócesis oriental en una ceremonia celebrada en la Catedral de Santa Catalina de Ricci.
Su nombramiento fue considerado un hecho histórico para la Iglesia Católica cubana y marcó una nueva etapa para la diócesis de Guantánamo-Baracoa.
Durante los primeros meses de 2026, Pedroso Montalvo viajó a Roma para participar en actividades eclesiásticas y sostener encuentros con el papa León XIV. Durante su estancia fue sometido a exámenes médicos que detectaron una enfermedad oncológica.
Tras regresar a La Habana, permaneció bajo atención médica especializada. La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba informó que su estado era extremadamente delicado y pidió oraciones por su recuperación.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, diversas diócesis, sacerdotes y fieles expresaron mensajes de condolencias y reconocimiento a su trayectoria pastoral.
Numerosos creyentes destacaron su cercanía con las comunidades más humildes, su compromiso con la evangelización y su trabajo al frente de la diócesis oriental durante los últimos años.
Monseñor Silvano Pedroso Montalvo deja una huella importante en la historia reciente de la Iglesia Católica en Cuba. Su liderazgo, su labor pastoral y el significado histórico de su nombramiento como primer obispo negro del país lo convirtieron en una figura ampliamente respetada dentro de la comunidad religiosa
Su legado permanecerá en las comunidades católicas de Guantánamo-Baracoa y en miles de fieles que acompañaron su ministerio durante más de tres décadas de servicio religioso.


