Cuba permitirá que actores económicos extranjeros inviertan y patrocinen el deporte nacional, según una nueva normativa aprobada recientemente que entrará en vigor en mayo de 2026. La medida busca atraer financiamiento en medio de la profunda crisis económica que atraviesa la isla.
La decisión forma parte de la nueva Ley 179 del Sistema Deportivo Cubano, aprobada por la Asamblea Nacional y publicada en la Gaceta Oficial en enero de 2026. Esta normativa establece por primera vez un marco legal que permite la participación de actores económicos extranjeros en el financiamiento del deporte cubano.
Según explicó el director jurídico del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), la condición de extranjero no limitará la posibilidad de participar en acciones de patrocinio dentro del sistema deportivo cubano. Además del financiamiento, los inversionistas podrán aportar bienes, servicios e innovación para fortalecer el deporte en el país.
El proceso establece que los interesados deberán presentar sus propuestas a federaciones deportivas o comités organizadores, y posteriormente las autoridades evaluarán y aprobarán cada iniciativa.
Otro de los cambios relevantes de la normativa es que las federaciones deportivas podrán seleccionar atletas y personal técnico sin exigir residencia permanente en Cuba. Esto abre la posibilidad de que cubanos radicados en el exterior integren selecciones nacionales, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.
La medida llega en un momento crítico para el deporte cubano. En 2025, varias competiciones fueron suspendidas por falta de combustible, mientras decenas de atletas emigraron o firmaron contratos en el extranjero.
Además, el contexto económico del país sigue siendo complejo. La economía cubana registró una caída del 5% en 2025, acumulando un descenso del 15% desde 2020, lo que ha afectado directamente la financiación del deporte y otros sectores.
Aunque la apertura ha generado expectativas, algunos especialistas han advertido sobre la falta de garantías jurídicas para los inversionistas extranjeros. También señalan que el Estado continuará siendo el principal controlador del sistema deportivo, lo que podría limitar el alcance real de la medida.
La nueva normativa forma parte de una tendencia más amplia del gobierno cubano para atraer capital extranjero y enfrentar la crisis económica, en un contexto marcado por escasez de recursos, apagones y dificultades financieras.
Por ahora, queda por ver el impacto real de esta apertura y si logrará revitalizar el deporte cubano, que en los últimos años ha enfrentado uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.


