El gobierno cubano anunció un nuevo servicio de energía solar que deberá pagarse en dólares, en medio de la profunda crisis energética que atraviesa la Isla y los constantes apagones que afectan a la población.
La medida fue establecida mediante una resolución del Ministerio de Energía y Minas publicada en la Gaceta Oficial, donde se indica que tanto personas naturales como jurídicas podrán contratar potencia solar dentro de un sistema administrado por el Estado.
A diferencia de la instalación independiente de paneles solares, este esquema no incluye la compra directa de equipos por parte de los usuarios. En su lugar, los interesados pagarán por una capacidad de generación dentro del sistema estatal, el cual seguirá bajo control de la Unión Eléctrica.
Tarifas en dólares según la duración del contrato
El nuevo servicio permitirá contratar desde 0.5 kilowatts en adelante, sin límite máximo. Las tarifas variarán según el tiempo del contrato:
- 600 dólares por kilowatt a 20 años
- 312 dólares por kilowatt a 10 años
- 168 dólares por kilowatt a 5 años
- 90 dólares por kilowatt a 2 años
Por ejemplo, contratar 5 kilowatts durante 20 años tendría un costo de aproximadamente 3.000 dólares.
A cambio, el cliente recibirá un descuento mensual de 125 kilowatts-hora por cada kilowatt contratado, funcionando como un crédito energético aplicado a la factura eléctrica. Sin embargo, este beneficio no garantiza electricidad continua ni protege frente a apagones.
El pago deberá realizarse obligatoriamente en cuentas bancarias habilitadas por la Unión Eléctrica, y los fondos recaudados se destinarán a inversiones en generación y distribución de energía, priorizando proyectos renovables.
Como parte del programa, los usuarios recibirán un certificado de generación con energías renovables, aunque este documento tendría principalmente un valor simbólico dentro del modelo implementado.
La nueva disposición surge en un contexto de apagones prolongados, déficit de generación eléctrica y limitaciones en el suministro de combustible que afectan a toda la Isla.
Recientemente, también promovió la venta de módulos fotovoltaicos para el sector residencial, con el objetivo de aliviar la crisis energética, aunque el acceso a estos sistemas continúa siendo limitado para gran parte de la población.
La medida refuerza además la tendencia a la dolarización de servicios básicos, una estrategia que ha generado críticas debido al impacto en ciudadanos que reciben salarios en pesos cubanos.
Mientras tanto, la crisis energética continúa siendo uno de los principales desafíos económicos y sociales del país, con apagones frecuentes que afectan la vida diaria de millones de cubanos.


