El Vaticano impulsa el diálogo sobre Cuba, afirma el cardenal Pietro Parolin
El Vaticano ha intensificado sus gestiones diplomáticas para promover el diálogo en torno a la situación de Cuba, según afirmó el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede.

El alto representante del Vaticano explicó que la Santa Sede ha mantenido contactos recientes con autoridades cubanas y estadounidenses con el objetivo de favorecer una salida basada en el diálogo ante los problemas que enfrenta la isla.
Parolin aseguró que el Vaticano “ha dado los pasos necesarios” en relación con Cuba y reiteró que la Iglesia apuesta por soluciones negociadas para abordar la situación política, económica y social del país.
Las declaraciones del cardenal se produjeron en Roma durante un evento interreligioso que reunió a representantes cristianos, judíos y musulmanes. En ese contexto, el diplomático vaticano respondió a preguntas de periodistas sobre los recientes movimientos diplomáticos relacionados con la isla.
El pronunciamiento llega en medio de contactos recientes entre el Vaticano y representantes del gobierno cubano. A finales de febrero, el papa Leo XIV recibió en audiencia en el Vaticano al ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, quien asistió como enviado especial del presidente Miguel Díaz-Canel.
Ese encuentro formó parte de una serie de contactos diplomáticos que también incluyeron reuniones con representantes de Estados Unidos para analizar la situación de Cuba y explorar posibles vías de diálogo.
La Santa Sede ha desempeñado históricamente un papel de mediación en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. En diversas ocasiones, el Vaticano ha promovido iniciativas diplomáticas orientadas a fomentar el acercamiento y la negociación entre ambas naciones.
Aunque el cardenal Parolin no ofreció detalles específicos sobre las gestiones realizadas, insistió en que el objetivo principal es favorecer una solución dialogada que permita enfrentar los desafíos actuales que vive la isla.
Las declaraciones del secretario de Estado del Vaticano se producen en un contexto de creciente preocupación internacional por la situación económica y social en Cuba, marcada por una profunda crisis energética, escasez de recursos y dificultades para millones de ciudadanos.

