Cuba registró en 2025 el quinto año más seco desde 1901, de acuerdo con datos oficiales divulgados por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), lo que evidencia el agravamiento de la sequía y sus efectos sobre el abastecimiento de agua en el país.

Según el informe, durante 2025 se acumularon 1.114 milímetros de lluvia, lo que representa apenas el 83 % del promedio histórico de precipitaciones en la isla. Este déficit coloca al año entre los más secos registrados en más de un siglo.
El comportamiento de las lluvias fue desigual en el territorio nacional. La región oriental fue la que registró mayores precipitaciones, alcanzando el 94 % de su promedio histórico, en parte debido al paso del huracán Melissa. En cambio, el centro del país acumuló el 82 %, mientras que el occidente apenas llegó al 74 % del promedio habitual.
La escasez de lluvias también se refleja en el estado de los recursos hídricos. Al cierre de 2025, los embalses cubanos almacenaban 5.868 hectómetros cúbicos de agua, lo que equivale al 64 % de su capacidad total y representa unos 228 hectómetros cúbicos por debajo del promedio histórico para ese período.
El informe también indica que 14 de los 101 acuíferos principales del país se encuentran en estado desfavorable y uno en estado crítico, lo que agrava las preocupaciones sobre la disponibilidad de agua en diferentes regiones de la isla.
La sequía tiene un impacto directo en la vida cotidiana de la población. Datos oficiales señalan que más de 3,1 millones de personas en Cuba sufren falta total o parcial de suministro de agua, lo que equivale aproximadamente al 30 % de la población.
Especialistas también advirtieron que entre noviembre de 2025 y enero de 2026 cerca del 30 % del territorio cubano presentó afectaciones por sequía meteorológica, con zonas donde la intensidad fue moderada o incluso severa.
Entre las provincias más afectadas por el déficit de lluvias se encuentran Pinar del Río, Artemisa y La Habana, regiones donde la reducción de precipitaciones ha incrementado los problemas de abastecimiento de agua.
La persistente sequía se suma a otros problemas que enfrenta el país, como la crisis energética, las roturas en equipos de bombeo y el deterioro de la infraestructura hidráulica, factores que dificultan aún más el acceso al agua para millones de cubanos.

